La semana pasó y dejó un sinfín de mensajes de aliento, propuestas, consejos y opiniones de los vecinos. A lo largo de estos días estuvimos recorriendo distintos barrios de la ciudad con el equipo.

En estos años desarrollamos un vínculo muy estrecho entre todos. Con mucha felicidad observo todas las obras que hemos hecho, desde los servicios básicos en todos los barrios, cordón cuneta y asfalto, hasta las instituciones estratégicas para la ciudad, como el Hospital de Niños, la Escuela de Idiomas y tantas otras.

Los vecinos conocen la transformación que hicimos juntos en la ciudad y también saben lo que falta. La semana pasada, caminando por la avenida Actis, una vecina me preguntó porqué se habían asfaltado casi todas las cuadras del barrio, menos la de ella. Le conté lo que significa la inversión en ese tipo de obras y la manera de planificarlas.

La vecina me escuchó con atención y nos despedimos cordialmente luego de hablar unos minutos del barrio. Al otro día, en una reunión con Obras Publicas, me informaron que esa cuadra estaba contemplada en una nueva etapa de pavimentación. Me acordé de ella y estoy seguro que se va a poner contenta cuando inicien el trabajo en su cuadra.

Gobernar significa estar presente, tener ese fuego sagrado de seguir contra viento y marea. Para eso, escuchar a los vecinos resulta imprescindible, es el punto de unión para revalidar todas nuestras acciones.