Toda caminata de mil pasos empieza dando el primero. En el 2003 parecía todo lejano, difícil de concretar. Pero hoy es una realidad. El Sistema Integrado de Salud Pública es un orgullo para todos los tandilenses.

Como pediatra, mi obsesión siempre fue mejorar la calidad de la Salud en Tandil. Con mucho esfuerzo y decisión política, lo pudimos hacer realidad. Desde los Consultorios Externos, Centros de Salud en los barrios, el área de Salud Mental, las distintas obras de remodelación del Hospital Ramón Santamarina o del Hospital de Niños “Blanco Villegas”.

Todo lo hicimos juntos. Generamos igualdad y calidad en cada obra, en cada profesional que se incorporó a las nuevas oficinas. Gracias a los vecinos pude estar pendiente de las obras que hacían falta. Cuando me decían qué cosas faltaban siempre tomé nota y lo sigo haciendo, porque es imprescindible el trabajo en equipo. 

Muchas asociaciones han colaborado para llegar a tener la calidad de la Salud Pública que tenemos. También vecinos de a pie, que con sus gestos, dieron su aporte para hacerlo posible. Como Jacobo Farji, que a sus 90 años le pidió a sus seres queridos que en vez de regalos, le den dinero para donarlo al Hospital Santamarina y juntó 10.000 pesos. O como Luis Zabaleta, que perdió su jubilación y el banco se lo reintegró. La comunidad se había organizado solidariamente y también le había acercado el dinero equivalente a su jubilación perdida. Ante esta situación, eligió donar al Hospital Santamarina el dinero juntado porque sentía que era lo correcto.

Como verán, a Tandil lo hacemos juntos. Nuestra ciudad es grande por todos nosotros, los vecinos, que trabajamos y amamos a nuestra ciudad día a día. Hoy se inaugura un quirófano para el Hospital de Niños. Es sin duda un hecho importante para nuestra ciudad, costó mucho, pero fue posible por este fuego sagrado que tenemos los tandilenses de hacer posible todo lo necesario. 

Sigamos juntos, Tandil lo merece.